Historia

Filosofía de la Educación Adventista.

Principios bíblicos básicos:

La filosofía de la educación adventista se basa en la Biblia, como revelación de un Dios Creador y Sustentador y a través de Jesucristo.
Esta cosmovisión

bíblica comprende los siguientes elementos:-
La existencia de un Dios Creador.- La creación por parte de Dios de un mundo y un universo perfectos.- La creación de la humanidad a imagen de Dios.-
El surgimiento del

pecado por parte de Lucifer, quien olvidado de que era una criatura de Dios, quiso ocupar el lugar de Dios.-
La difusión del pecado por parte de Lucifer, la caída de la humanidad con la consecuente pérdida parcial de la imagen de Dios.-
La incapacidad de los seres humanos de vencer el pecado, y recuperar la imagen divina, sin la ayuda de Dios.-
La iniciativa de Dios de salvar y restaurar a la humanidad por medio de la encarnación, vida, muerte y resurrección de Jesús.-
La actividad del Espíritu Santo en la restauración de la imagen de Dios en la humanidad caída.-
El plan de redención incluye la cooperación del hombre, permitiendo que sea posible su propia salvación y la de sus prójimos.-
El retorno de Cristo al fin de la historia de esta tierra, y la restauración final de nuestro mundo a su condición edénica.


La existencia de Dios:

La educación adventista se construye sobre una posición metafísica bíblica: Dios existe y El es la realidad central que da sentido a todas las demás realidades. Esta visión de la realidad provee los criterios para la selección del currículo.
Es por eso que la educación adventista presenta a todas las asignaturas desde una perspectiva de la cosmovisión cristiana. Todas las disciplinas se ven en relación con la existencia y los propósitos del Dios creador. Estos presupuestos explican la naturaleza y el potencial del alumno y sugieren la selección de las metodologías.

Las fuentes del conocimiento:
Para la educación adventista la Biblia es la primera fuente del conocimiento y la autoridad epistemológica por excelencia. La Biblia es una fuente de verdad que va más allá de la posibilidad humana de comprensión, excepto a través de la revelación. El mundo que nos rodea es una revelación del Dios creador. El estudio de la naturaleza enriquece la comprensión que la humanidad tiene de su medio. Una tercera fuente epistemológica es la razón. Los seres humanos pueden pensar, reflexionar y razonar de causa a efecto. La razón humana es un agente insuficiente para alcanzar la verdad. Los cristianos no son racionalistas en el sentido estricto de la palabra, aunque son racionales.
La educación adventista acepta a la revelación como la fuente básica de la autoridad, y ubica a la Biblia en el corazón de la educación ya que provee el marco en el cual se evalúan todas las disciplinas en el currículo, y del mismo modo influye en la selección y utilización de las metodologías. Se complementa, también, el cuadro revelativo divino, mediante el estudio de la naturaleza y sus leyes como segundo libro de la revelación de Dios al Hombre.